Mediaciones y Juicios

La Mediación representa una instancia de negociación obligatoria orientada a la resolución de conflictos derivados de accidentes de tránsito. Es una etapa previa al juicio en la que las partes, de arribar a un acuerdo, evitan acudir a la justicia ordinaria.

Habitualmente las personas carecen de información suficiente respecto de esta alternativa y en muchos casos ante la frustración de un reclamo administrativo para obtener el resarcimiento de los daños, resignan su pretensión ante la falsa creencia de que la única opción posible se circunscribe a la promoción de un litigio, con sus consiguientes gastos y tiempos.

Muchas veces esta instancia prejudicial permite la revisión de un dictamen administrativo desfavorable o insuficiente, o el reconocimiento de rubros indemnizatorios no considerados en la etapa de reclamo en la sede de la aseguradora.

Carece de formalidades rigurosas, debe concurrirse a una audiencia a la que se cita a la otra parte y a su Aseguradora, acompañado por un Abogado. En esa oportunidad se entrega al letrado de la aseguradora del tercero la documentación base de la pretensión y quedan los profesionales en tratativas a fin de arribar a alguna conciliación.

No existe un plazo establecido para efectuar un ofrecimiento, pero las partes lo acuerdan libremente, sin que nada de ello quede por escrito. Vencido el mismo sin una respuesta favorable, el reclamante deberá decidir el cierre de esta instancia y de existir razones suficientes, la interposición de la demanda pertinente.

Por último, es importante destacar que en la búsqueda de soluciones extrajudiciales la actitud de las partes configura un elemento determinante. Siempre se debe estar dispuesto a ceder algo para llegar a un acuerdo. Iniciar un juicio conlleva una erogación a tener en cuenta al momento de tomar una decisión.

El Juicio es el proceso legal en el que se debaten cuestiones de hecho y de derecho reguladas en el Código Civil y leyes complementarias que da solución jurídica a los conflictos entre partes, sometiéndolas a la decisión de un Juez.

La rama del Derecho Civil que se ocupa de los daños se denomina “Derecho de la responsabilidad civil”.

“Daño” significa el detrimento, perjuicio o menoscabo que una persona sufre a consecuencia de la acción u omisión de otra y que afecta a sus bienes, derechos o intereses.

El daño puede ser causado por dolo o culpa, o bien puede deberse a caso fortuito o fuerza mayor.

El daño causado culposamente (sin intención), se produce a consecuencia de una conducta negligente, descuidada o imprevista y da lugar al deber de reparar o indemnizar el perjuicio causado.