Las altas temperaturas que se registran en distintas regiones de Argentina, con jornadas que superan los 40 grados, no solo afectan la vida cotidiana de las personas, sino que también representan un riesgo para los vehículos. El calor extremo puede dañar la pintura, deteriorar el interior y comprometer componentes mecánicos si no se toman medidas preventivas.
Fallas mecánicas por exponer el auto a altas temperaturas
Si no lo sabías, exponer tu auto a altas temperaturas puede generar fallas mecánicas severas con la batería, el motor, también deteriora las mangueras y las correas. El calor puede generar problemas con los neumáticos, el aire acondicionado, el turbo y los frenos. Por todo eso, lo mejor es proteger el auto de espacios en donde haya mayor concentración en el verano.
El sobrecalentamiento del auto puede reducir la capacidad y la vida útil de la batería. El motor con exceso de temperatura puede deformar la culata averiando las válvulas y los pistones. Las altas temperaturas pueden dañar las juntas generando fisuras en los anillos y pistones. En el caso del aceite, puede degradarse y evaporarse haciendo que pierda su capacidad de lubricar.
Cuando hacemos viajes largos o en sitios en donde se exige un mayor rendimiento al auto, puede ocurrir que por efecto del calor extremo los frenos pierdan su eficacia. La presión en los neumáticos sobre el asfalto caliente, puede aumentar el desgaste haciendo que ocurran pinchazos o reventones. Si los vapores en el depósito del sistema del combustible incrementan la presión existente puede afectar de manera negativa.
El sistema de refrigeración puede sufrir daños de distinto tipo. Las mangueras y correas se empiezan a agrietar y a resecar causando fugas por lo que genera fallas prematuras. Si el aire acondicionado está trabajando al límite de su capacidad, los filtros se saturan y puede reducir el nivel de gas. Esto puede hacer que la refrigeración sea ineficiente, cuando más se necesita.
Por último, los sistemas electrónicos se dañan por el abuso de la demanda del aire acondicionado. La regulación del termostato puede dejar de pasar el flujo refrigerante haciendo que se produzca un sobrecalentamiento. Los sensores y las unidades de control pueden ser afectadas por el exceso de calor. Todo esto acelera el desgaste de sus componentes y del vehículo en general haciendo que tenga un menor rendimiento del habitual.
¿Qué usar para la protección interior y exterior del vehículo?
Para el interior, un elemento que podés usar para proteger el auto es el parasol que se puede encontrar en las tiendas online y en locales comerciales con distinto formato. Algunos modelos son similares a un paraguas plegables, también hay mallas para las ventanas, cartón metalizado para el parabrisas y las ventanillas. Estos parasoles reducen la temperatura interna cuidando del tablero, el volante y los tapizados de la radiación solar.
El tablero se puede cuidar con protectores contra los rayos UV del sol y plásticos para evitar el agrietamiento y la decoloración. Son útiles los cubre volantes y cubre asientos térmicos que merman el daño tanto al tapizado como al tablero. Las láminas polarizadas en los vidrios de las ventanas filtran hasta un 99% los rayos del sol. También hay cortinas y persianas para las ventanas que frenan el paso del sol y ayudan a regular la temperatura.
En cuanto al exterior, se puede aplicar una cera con filtro para los rayos UV, haciendo una barrera que evita el desgaste de la pintura y mantiene su brillo. También se pueden aplicar selladores para prolongar la vida útil del acabado. Es bueno tener en cuenta que otro elemento que puede dañar la pintura exterior son las manchas de excremento de las aves que combinadas con el sol, pueden generar mucho daño. Por eso, lo recomendable es limpiarlas rápidamente.
Cuando el vehículo está expuesto por mucho tiempo al aire libre, una buena opción para cuidarlo es cubrirlo con fundas para autos. Los materiales de estas fundas suelen ser de vinilo plástico, tejido multicapas o poliéster con revestimiento reflectante (plateado). Con esta funda se cuida el interior y la carrocería del auto.
Finalmente, se recomienda ventilar el interior del vehículo, dejando una pequeña abertura en las ventanas para favorecer la circulación del aire y así reducir la acumulación del calor.
Hábitos de mantenimiento para proteger el auto del sol
Sugerimos buscar lugares a la sombra para estacionar, esta es una medida simple y práctica que evita el recalentamiento del auto. Cuando vuelvas a ingresar al vehículo, bajar las ventanillas para que circule el aire y enfríe el interior. De esa manera, el aire caliente acumulado sale y luego, si es necesario, se puede encender el aire acondicionado.
Las altas temperaturas pueden afectar a los neumáticos desgastando el dibujo de las ruedas. Esto es peligroso porque se pierde el agarre para frenar, especialmente si el asfalto está mojado por efecto de la lluvia. Tampoco debemos olvidar hacer la revisión periódica del líquido refrigerante, el agua y el aceite para asegurarnos que el auto tiene todo lo que necesita para funcionar correctamente.
En momentos en que las temperaturas son superiores a los 40 °C, la prevención es lo más adecuado para cuidar su vida útil. Proteger el auto evita la ocurrencia de accidentes por fallas mecánicas o eléctricas y reduce gastos innecesarios. Si tuviste un accidente por este tipo de fallas en el auto y necesitás asesoramiento, contá con nosotros. Comunicate al 011-5246-5000.